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Dándole vida a la obra: Hagamos un trío

Publicado 15/12/2016

Hace unos ocho años, cuando estudiaba fotografía, llevé impresa una de las imágenes finales a un profesor. Había sido un trabajo largo, siguiendo una serie de pasos y acompañado de un sin fin de problemas y bloqueos pero allí estaba. Mi fotografía impresa y enmarcada. Me sentía orgullosa de ver mi trabajo así y también tengo que decir que me sentía aliviada, por fin lo había terminado. Mi profesor me dio su aprobación, le gustaba y hasta le parecía interesante, guau, qué subidón. Lamentablemente me duró poco y sus palabras las recordaré siempre. 

Observando mi fotografía me dijo que ahora había que darle vida a la obra, en ese momento es cuando empezaba su historia. Me desanimé, había sido un proceso duro y ¿tenía que seguir trabajando? Pues sí. Estudiando Historia del Arte entendería a la perfección lo que aquél profesor me quería decir y lo he aplicado a lo largo de todos estos años, de hecho, es otro paso fundamental del proceso. Cuando acabas una obra nadie va a llamar a tu puerta diciéndote que ayer tuvo una revelación acerca de tu trabajo y venía a difundirlo por el mundo. En el momento en que acabas una obra es cuando nace y llega el siguiente paso, tienes que darle vida y exponerla al público para que ellos cumplan su función. ¿Qué os parecen los tríos? Os tengo que decir que en el arte siempre vamos a ser un trío, sí. Autor, obra y publico, así que si no quieres que tu obra coja polvo vamos a dejar que el público también participe de este trío.

Aunque me haya referido a la fotografía, esto es aplicado a cualquier obra artística y por supuesto a la literatura. Ya hemos acabado nuestro manuscrito con todo el tiempo y trabajo que ello supone pero y ¿ahora qué? Ahora empieza un camino igual de largo y trabajoso, decidas autopublicar o te inclines por intentarlo por la vía tradicional.

 

By Ryan McGuire. Free of copyright restrictions.By Ryan McGuire. Free of copyright restrictions.

 

Os voy a contar mi primer acercamiento a las editoriales y el proceso que seguí la última vez que lo intenté.

Las primeras veces no suelen ser buenas. 

Cuando decidí que el borrador de Novena estaba listo lo tenía muy claro, nada de autoedición, yo quería que una editorial publicara mi obra (cómo no). El primer paso fue registrar mi obra, un paso muy recomendable y que además es bastante asequible. Después de eso recuerdo que llegué a casa y tras una breve búsqueda empecé a mandar mi borrador a todas las editoriales que publicaban el género.  Cuando digo enviar, lo digo así tal cual, enviaba un correo en blanco y adjuntaba mi borrador con la sinopsis y mis datos.  Ahora me hace gracia… ¿de verdad esperaba que me contestaran? Pues sí, lo esperaba. De este modo, es normal que en un par de semanas lo hubiese enviado a más de veinte editoriales.  Con los años y sobretodo buscando información (es tan importante) me di cuenta de todos los errores que había cometido. No hace falta que busquéis mucho, existen muchas páginas que hablan sobre el tema y además explican muy claro el proceso para ponerte en contacto con una editorial. 

Bendita (poca) experiencia o no...

Recomiendo que antes de enviar tu obra a una editorial se haga algún tipo de revisión, las profesionales pueden ser caras pero existen muchos lectores cero que te pueden ser de gran ayuda y son bastante asequibles. Creo que tener una opinión objetiva de tu obra es importante y no me vale que la lea tu círculo más cercano por mucho que te prometan ser sinceros, no, no y no.

El siguiente paso es acercarnos a San Google pero no busquéis un milagro se trata de mucho trabajo. Buscad editoriales de vuestro género pero no solo eso, sino tenéis que echar un vistazo (bien a fondo) de sus bibliotecas, es decir, empaparos de los libros que publican, no solo del género sino de la historia de los libros. Vamos a intentar venderles un producto, sé que suena mal pero es así, y cuanto más conozcamos que es lo que ellos buscan más herramientas tendremos para venderlo o al menos para que lo lean que ya es mucho.  No descartéis ninguna, ni por ser importante ni por ser desconocida. Yo lo que suelo hacer cuando no conozco una editorial porque es pequeña es buscar información acerca de ella, esto lo suelo hacer después de la experiencia con Novena, os lo recomiendo porque os podéis llevar algún disgusto.

¡Tengo una lista estupendísima! ¿Cuál será la afortunada que recibirá mi obra?

Una vez tienes tu lista de posibles editoriales investiga su web, esta vez para saber si aceptan borradores y la forma para enviarlo. Normalmente, te dan unas indicaciones para hacerlo, en general siempre suele ser de la misma manera.  Lo que te van a pedir es un capítulo de tu borrador (si les interesa te lo pedirán completo), en otros casos podrás enviarlo entero. Este borrador tendrá que tener unas característica: tipo de letra, espaciado, etc. Prepáralo tal cual te piden. También tendrás que adjuntar la sinopsis, un breve currículo y una carta de presentación. Por supuesto, el correo y la carta de presentación tendrán que estar personalizadísimo a cada editorial y esto es muy importante. Otra vez acudid a San Google, buscad información acerca de cómo preparar estos documentos, leed la experiencia de otros escritores, leed entrevistas a editores, empaparos muy bien acerca del tema. Es fundamental que todo esto este lo mejor posible porque es lo primero que van a leer acerca de ti y si la cagáis (con perdón) aquí, lo más seguro es que no lleguen ni a abrir tu borrador.

Es un proceso largo, aburrido y a veces os vendréis abajo pero pensad que solo es un paso más y si queréis publicar con una editorial no podéis llamar a su puerta de cualquier manera. Al menos hay que asearse un poco.

 

 By Ryan McGuire. Free of copyright restrictions.By Ryan McGuire. Free of copyright restrictions.

 

Como veis el proceso se ha dilatado mucho más que la primera vez (es lo que tiene la experiencia), este proceso no es estanco ni tampoco la única vía de acercamiento a una editorial pero es la forma más común que vais a encontrar.

Olvidar, olvidar, olvidar, ¿olvidar el qué?

Después de enviar tu manuscrito mi consejo es que os olvidéis, es difícil y estaréis esperando una contestación aunque sepáis que tardan varios meses en hacerlo. Aún así, siempre que echéis un vistazo a vuestro correo buscaréis la palabra editorial, borrador o similar por todas partes. Tengo que deciros que esto se pasa, el tiempo hace su trabajo. Probablemente no recibáis ninguna respuesta, en el mejor de los casos puede que alguna negativa y si viene con consejos siéntete muy afortunado/a. Aquí os quiero recomendar un artículo muy bueno sobre los rechazos que leí hace poco y con el que estoy totalmente de acuerdo. Lo firma Gabriella Campbell, aprovecho para recomendar su blog, muy muy interesante y lleno de buenos consejos. En ¿QUIERES TRIUNFAR COMO ESCRITOR? BUSCA 100 RECHAZOS, no solo habla de las negativas por parte de las editoriales sino también de las críticas negativas. Echadle un vistazo.

 

¡Ah! Si la respuesta es positiva, ¡enhorabuena!

By Ryan McGuire. Free of copyright restrictions.By Ryan McGuire. Free of copyright restrictions. 

Para acabar quiero daros el consejo que me dieron hace mucho tiempo cuando empezaba a mostrar mis fotografías en público: Trabajo, esfuerzo y perseverancia (vamos, que hay ser muy pesado/a e insistir). Y por supuesto, no tengáis miedo de mostrar vuestra obra, es un paso más del proceso así que... ¿Os hace un trío?

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