Empezamos el año por todo lo alto y es que las editoriales aprovechan el principio de año para abrir la recepción de manuscritos. Así que aquí van algunos consejillos.
Tienes una historia increíble que contar. La has escrito en noches de café, madrugadas febriles y tardes de inspiración inesperada. Ahora, con tu manuscrito terminado, la pregunta es: ¿Cómo lo presentas a una editorial?
Respira profundo, ponte tu chaqueta de cuero creativa, y sigue estos pasos para que tu obra destaque y diga: Publícame ya.

1. ¿Tu manuscrito está listo o solo emocionado?
No te engañes: terminar de escribir no es lo mismo que estar listo para enviar. Antes de mandar tu obra, asegúrate de:
- Revisar ortografía y gramática. Usa herramientas, pide a alguien que lea y, sobre todo, relee tú mismo en busca de errores. Y si puedes permitírtelo, contrata a un corrector profesional.
- Pulir la narrativa. Pregunta si cada frase lleva peso y si la estructura fluye. ¿El final es tan impactante como querías?
- Dejar reposar. Déjalo en un cajón (o en tu escritorio virtual) unos días. Al regresar, tendrás una perspectiva fresca.
2. El inicio. Busca la perfección aunque sea más fácil encontrar un unicornio
Cómo empieza tu historia es tan importante como la manera en que la acabas. Grábate esto a fuego. Cuando una editorial recibe tu manuscrito, las primeras líneas son las que cuentan, las que van a conseguir que sigan leyéndolo. Después, serán los primeros párrafos y luego, las primeras hojas. En ese orden. Relee mil millones de veces esas primeras páginas, , reescribe, corrige, tiene que ser la mezcla perfecta. Todo en su justa medida.
Da lo mejor de ti como escritor o escritora, da el 100% del momento en el que te encuentras ahora. Lee otros inicios de novelas similares, lee artículos sobre cómo escribir inicios, habla con colegas escritores, haz lo que sea necesario para que esas primeras páginas representen a tu historia y a ti de la mejor manera posible.
3. Investiga a la editorial como un stalker ético
No todas las editoriales son iguales. Si tu manuscrito encaja con su ADN, dilo claramente en tu propuesta. Lee lo que han publicado, conoce su línea editorial y asegúrate de que tu obra va a gritar «esto os representa».
💡 Tip punk: Personaliza tu envío. Nada de copiar y pegar la misma carta para todas las editoriales. Demuestra que los conoces y aprecias su trabajo. E intenta crear una propuesta atractiva e inolvidable.
4. Prepara un paquete que enamore (y no que confunda)
Muchas editoriales, sino todas, valora la organización. Aquí te dejamos un desglose de lo que debes incluir:
- Una sinopsis atractiva. Imagina que estás vendiendo tu libro en 150 palabras. Hazlo intrigante, directo y emocionante. Busca ayuda si la necesitas. A mí se me da fatal escribir las sinopsis de mis libros. Monto un drama cada vez que lo tengo que hacer.
- Tu carta de presentación. Breve y al grano. Quién eres, qué has escrito y por qué tu obra merece estar en su catálogo. No hace falta escribir una novela sobre tu vida, pero un toque personal y auténtico siempre suma.
- El manuscrito formateado profesionalmente. Aquí no hay excusas:
- Fuente legible (Times New Roman o Arial, 12 pt).
- Interlineado de 1,5 o doble.
- Márgenes generosos.
- Paginado (¡no olvides numerar las páginas, por lo que más quieras!).
💡 Tip punk: Si tienen requisitos específicos (los suelen detallar en su web o redes), síguelos al pie de la letra. Ignorar las indicaciones es la mejor forma de que tu manuscrito termine en la pila del «No, gracias».
5. Dale un toque punk a tu propuesta
Piensa: ¿qué hace único a tu manuscrito? Resalta eso en tu sinopsis, en tu carta y hasta en el tono del texto. Sé auténtico y valiente, como si estuvieras hablando con el amigo más apasionado que tengas.
Si tu historia tiene un trasfondo social poderoso, un estilo narrativo innovador o personajes que rompen moldes, destácalo.
6. Sé paciente
Enviar un manuscrito es un ejercicio de paciencia zen. Las editoriales reciben decenas, si no cientos, de propuestas, y las revisiones llevan tiempo. Sin embargo, si pasa un periodo razonable (entre tres y seis meses, según sus políticas) sigue adelante.
No esperes contestación, la mayoría de las editoriales no contestan si la respuesta es negativa. Sí, las editoriales suelen hacer ghosting.
7. ¿Rechazaron tu obra? ¡Bienvenido al club!
Ains, qué le vamos a hacer. Todo ese trabajo duro y ni siquiera un mensaje de aliento, tienes todo el permiso del mundo para revolcarte un poco en el fango, pero después, quítate toda esa porquería de lo alto y sigamos.
Incluso los mejores autores han recibido un «no» más de una vez. Si tu manuscrito no es aceptado, no lo tomes como el fin del mundo. Usa ese rechazo como motivación: revisa, mejora y sigue enviando. A veces, es cuestión de encontrar la editorial adecuada o ajustar pequeños detalles.
Si ya has escrito a todas las editoriales que encajan con tu libro y ninguna te ha dado una oportunidad, no desesperes. Tienes algunas opciones, puedes autopublicarla o ir subiéndola a plataformas de lecturas. Siempre hay opciones y caminos que recorrer, puedes guardarla y crear un nuevo mundo, quizá este no sea el momento para esa magnifica historia.
💡 Tip motivacional: Cada rechazo te acerca al «sí» que cambiará tu vida.
8. Mantén viva la chispa creativa
Mientras esperas respuesta, escribe algo nuevo. Nunca te detengas. Ser escritor no es solo tener un libro publicado, es seguir creando y disfrutando el proceso.
Si sigues estos pasos y pones todo de ti en la propuesta, estarás mucho más cerca de convertir tu sueño de publicación en realidad.
Y recuerda: en el mundo literario lo importante es que sigas gritando tu verdad, aunque nadie te escuche… todavía.

