Conversando con: Un destino teñido de sangre, de Danielle L. Jensen

Atrapada en un matrimonio que no quiere, Freya se pasa los días destripando pescado y soñando con convertirse en una guerrera. Y con clavar un hacha en la espalda de su insoportable marido.
Los sueños de Freya se convierten de pronto en realidad cuando su marido la traiciona y se ve obligada a luchar a muerte contra Bjorn, el hijo del jarl. Para sobrevivir, Freya se ve obligada a revelar su mayor secreto: posee una gota de sangre divina, lo que la convierte en una doncella escudera capaz de repeler cualquier ataque. Y se profetizó que una magia como esa uniría la fracturada nación de Skaland bajo el mando de aquel para quien luchara la doncella.
Al creer que está destinado a reinar en Skaland, el fanático jarl ata a Freya con un juramento de sangre y le ordena a Bjorn protegerla de sus enemigos. Desesperada por probar su fuerza, Freya deberá entrenar para controlar su magia mientras se enfrenta a los peligrosos retos que le han preparado los dioses. El mayor reto de todos, sin embargo, será resistir su atracción prohibida por Bjorn. Si Freya sucumbe a sus deseos por el fiero y fascinante guerrero, pondrá en riesgo no solo su propio destino, sino el de toda la gente a la que ha jurado proteger. 


Vinkingos, mitología nórdica, fiordos, hachas… Esta historia es para mí. Esta historia fue un regalo, literalmente. No solo la quería por la trama, es una bilogía, mi número perfecto de libros, y además ya estaba publicada. En cuanto la tuve, me puse con ella y cayó en poco tiempo, ya estoy en el último cuarto de su conclusión pero de momento, ¿qué puede salir de una conversación con Un destino teñido de sangre?

—Bueno, Un destino teñido de sangre, tenemos que hablar. Llegaste a mi vida con vikingos, fanatismo religioso y venganza… y ya con eso me tenías bastante ganada.
—No me digas que no te gustó meterte en problemas conmigo.
—Para nada. Me encanta cuando la venganza empuja la historia y no todo gira únicamente en salvar el mundo. Aunque sí, vale, también hay que proteger al pueblo… pero me gustó mucho ese conflicto entre bandos, creencias y decisiones difíciles. No todo es blanco o negro contigo.
—Intenté mostrarte cómo viven, no solo cómo luchan.
—Y lo hiciste muy bien. Me encantó cómo me enseñaste la vida cotidiana del pueblo, las costumbres, las celebraciones, los momentos tranquilos antes del caos. Las batallas, claro, también. Admito que soy muy facilona con los vikingos, pero se nota el cariño en cada detalle.

—¿Y qué tal me porté con los dioses?
—Bastante bien, la verdad. Me ha convencido y gustado la manera en que has involucrado a los dioses en la historia. Los conocemos lo suficiente como para entender su peso e influencia, pero sin saturarnos de información. Funciona muy bien como un acercamiento más bien superficial, pero efectivo. Además, leer sobre algunas criaturas de la mitología nórdica fue divertidísimo… aunque, si alguien viene solo buscando mitología pura, quizá se quede con ganas de más.
—Pero al menos no te aburrí.
—Para nada. Te lees rapidísimo. Tienes buen ritmo, siempre pasan cosas y tu escritura es tan ágil que cuesta soltarte. El worldbuilding funciona, los personajes están bien construidos y eso se agradece mucho.

—¿Y el romance? Sé que ese tema siempre genera debate.
—Pues fíjate, me convenciste. Hay romance y tensión, sí, pero no todo el tiempo. Está en su justa medida y tiene sentido dentro de la historia. No te convertiría en un romantasy, porque no giras alrededor de eso, y para mí eso es un punto muy a tu favor. Tienes spicy, poco, sí, pero para mí demasiado explícito.
—Ouch.

—Hablemos de Freya. ¿Te cayó bien?
—Mucho. Al principio parece una chica normal… hasta que no lo es tanto. Sí, tiene eso de ser “la especial”, pero me convenciste porque es humana, comete errores, se equivoca y mete la pata. Y me encanta que sea así, imperfecta y real.
—¿Y Bjorn? Sé que no soy muy original con él.
—A ver… físicamente es un poco (muy) cliché, no te voy a mentir. Los protagonistas masculinos siguen viniendo con el mismo manual de instrucciones. Pero en personalidad me gustó su carácter y, sobre todo, que también se equivoque y la líe. Eso lo hace más creíble. Me encanta que reflejes esa imperfección. Su relación con Freya es bastante reconocible dentro del género, pero no me molestó porque no se come toda la historia.
—También les di poderes. Diferentes.
—Y te lo agradezco. Aunque vienen de los dioses nórdicos, se agradece muchísimo alejarse del eterno poder de las sombras que parece perseguir a todos los protagonistas últimamente. Fue refrescante.

En conjunto, Un destino teñido de sangre es una historia entretenida, bien construida y con un mundo que resulta fácil de imaginar y disfrutar. No reinventa el género, pero sí ofrece una lectura sólida, ágil y muy disfrutable. Es el primer libro de una bilogía que ya tenéis publicada al completo.


—Entonces misión cumplida.
—Bastante. Y gracias por el viaje.

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