Desde tiempos inmemoriales, las mujeres han alzado la pluma como espada y el papel como estandarte, desafiando normas, rompiendo barreras y dejando huellas imborrables en la literatura.
Desde tiempos inmemoriales, las mujeres han alzado la pluma como espada y el papel como estandarte, desafiando normas, rompiendo barreras y dejando huellas imborrables en la literatura.