Hay un momento que todos los lectores vivimos últimamente: estás en TikTok o Instagram, aparece un libro en tu pantalla, lo recomiendan mil personas, te saltan edits, frases dramáticas, portadas brillantes… y sin darte cuenta ya lo tienes en tu carrito. ¿Qué ha pasado? Ja, ja, no, ¿qué ha pasado? (solo para fans de Dani Rovira).
¿Lo he elegido yo? ¿Qué hay más allá de lo viral? ¿Estamos leyendo lo que queremos… o lo que nos enseñan una y otra vez?
Hoy quiero hablar contigo sobre esa tensión silenciosa entre el libro que arrasa en redes y el libro que quizá no es tendencia, pero sí es para ti.

El algoritmo como editor no tan invisible
A veces siento que el algoritmo es un editor gigante que no conocemos, pero que decide qué libros sobresalen. No le importa la prosa, el desarrollo narrativo ni la construcción de mundos. Le importan los segundos de impacto.
Y claro, eso puede crear un fenómeno curioso, ¿se diseñan historias casi para cautivar al algoritmo? No olvidemos que el algoritmo es un ente dominado por personas en busca de ese impacto que comentaba. No digo que se escriba una novela solo para viralizar, pero sí con un ojo en este tipo de cosas que van mucho más allá de la historia.
Escenas intensas. Frases subrayables. Tropes fáciles de reconocer.
Momentos que se convierten en clips de 10 segundos cargados de emoción.
Entonces… ¿dónde queda la literatura? ¿La historia que necesita 30 páginas para construirse y no tres clips virales? Podemos pensar que hay cabida para todo… ¿Seguro? El hueco físico está ahí pero el dinero para invertir en historias es otro tema, mira las brutales listas de novedades mensuales y cuenta cuántas historias cumplen con lo anterior. Sí sí, es normal, son empresas, bla bla bla.

La nueva presión creativa: escribir para ser compartido
Una vez leí por redes algo así como “Si no es ‘TikTok friendly’, la editorial no arriesga.” A mí ya me duele la rodilla con el cambio de tiempo para estas cosas.
Esto me provoca una pregunta, ¿qué historias estamos perdiendo porque no encajan en un formato de consumo rápido? Quizá la novela lenta, compleja, sin romance explosivo no aparece en tu feed… pero podría ser tu favorita del año. A veces lo viral no es lo valioso, ni lo valioso es viral, pero esto ya lo sabes.
¿Está mal leer libros virales? ¡Para nada!
Esto es solo una reflexión sobre TikTok friendly y la literatura de consumo rápido. A veces, parece que solo hablamos de una misma historia si tiene ochocientas millones de partes que se publican semanalmente (sí, esto es una exageración) o si salen mañana o la semana que viene.
Partamos de esta base: Lee lo que te sale del ****. Los libros virales también tienen su gracia: crean comunidad, permiten que miles de lectores conecten, ríen, lloren, se obsesionen juntos. Se vitaliza la lectura. Todos hemos caído en uno (levanto la mano), y más de una vez han sido maravillosos.
El problema no es lo viral. El problema es cuando lo viral se vuelve lo único visible.
Leer un libro que recomiendan miles está bien. Pero leer un libro que solo tú descubriste… tiene una cosa que qué sé yo. Así, como de nostalgia. Como de analógico.
¿Cómo recuperamos nuestra voz lectora?
No se trata de pelear con las redes, sino de volver a escucharte.
- Lee lo que te llame por la sinopsis, no solo por el hype.
- Vuelve a esa autora que te enamoró hace años.
- Permítete escoger libros menos “bonitos” en cámara, pero más ricos en historia.
- Permite que el algoritmo te inspire… no que te dicte.
La lectura es tu refugio, tu espacio. Elijas lo viral o lo silencioso, lo importante es que te encuentres a ti mismo dentro de las páginas.
Y tú, ¿lo has sentido?
¿Has comprado un libro solo porque aparecía en todos lados? ¿Te has cansado del “más de lo mismo”? Cuéntame.


Muy interesante la reflexión
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¡Muchas Gracias!
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